Sobre mi

Una vida mirando

Mi relación con la fotografía comenzó en la infancia, cuando mi padre me regaló su cámara y me transmitió sus primeros conocimientos técnicos. Con el tiempo comprendí que aquella enseñanza iba más allá de aprender a utilizar una cámara: también tenía que ver con aprender a mirar.

Desde entonces, la fotografía ha acompañado mi manera de observar el mundo. En el paisaje he encontrado un espacio donde detenerme, prestar atención y descubrir relaciones entre la luz, las formas y el entorno.

Mi trabajo se desarrolla desde una mirada pausada. Me interesa recorrer los lugares, observar sus cambios y permanecer el tiempo necesario para comprender qué me atrae de ellos. No siempre se trata de encontrar una escena extraordinaria. A menudo, la fotografía aparece en un detalle sencillo o en una combinación de elementos que, por un instante, adquiere un significado especial.

Entiendo la fotografía como un camino de aprendizaje continuo. Cada salida, cada imagen y cada decisión forman parte de ese recorrido.

Hoy, mis obras son una manera de compartir esas experiencias: no solo el aspecto de un paisaje, sino también algo de la atención y el tiempo que he dedicado a observarlo.